15 de enero de 2025

What to Prepare Before a First Consultation

Una conversación inicial con un consultor en sostenibilidad puede marcar la diferencia entre un proyecto que avanza y otro que se estanca. Saber qué llevar a esa reunión evita rodeos y permite aprovechar cada minuto.

Cuando una empresa decide dar el paso hacia la economía circular, la primera consulta suele ser el momento más delicado. No se trata solo de presentar la empresa, sino de exponer con claridad dónde están los cuellos de botella, qué recursos se pueden redirigir y cuáles son las restricciones reales del negocio. Un diagnóstico útil empieza con datos concretos: volúmenes de residuos, costos de disposición, proveedores actuales y compromisos regulatorios pendientes.

En Permanomics trabajamos con organizaciones de distintos sectores en Argentina. Lo que más agiliza el proceso es que el equipo llegue con tres documentos básicos: un flujo de materiales simplificado (qué entra, qué se usa, qué se descarta), una lista de normativas ambientales que ya aplican a su actividad, y una estimación de los ahorros potenciales si se redujera un 20% la generación de residuos. Con eso, la primera hora de consulta se convierte en una sesión de trabajo, no en una presentación institucional.

También conviene preparar preguntas incómodas: ¿qué pasa si el reciclaje interno requiere inversión en maquinaria? ¿cuánto tiempo toma ver resultados en la cadena de suministro? ¿existen subsidios o créditos fiscales para proyectos de circularidad? Anotarlas antes de la reunión evita olvidos y permite que el consultor responda con casos reales, no con generalidades.

El objetivo de esa primera conversación no es tener un plan cerrado, sino identificar las tres o cuatro acciones con mayor impacto inmediato. A veces es un cambio de embalaje, otras veces una alianza con un recuperador local. Lo importante es salir con una hoja de ruta clara y un cronograma tentativo. El resto se ajusta sobre la marcha.

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Consultor en economía circular y modelos de negocio permanentes

Con más de doce años de experiencia asesorando a organizaciones en Argentina, Martín ha trabajado con cooperativas textiles, pymes agroindustriales y municipios en la transición hacia sistemas productivos circulares. Es autor de varios estudios sobre residuos industriales y cadenas de valor regenerativas.

Artículo

Modelos de negocio permanentes: más allá del crecimiento infinito

Repensando el éxito empresarial

Durante décadas, el crecimiento constante fue la métrica indiscutida del éxito corporativo. Pero en un país como Argentina, donde los ciclos económicos son volátiles y los recursos naturales están bajo presión, ese paradigma empieza a mostrar sus límites. Cada vez más empresarios y directivos se preguntan: ¿es posible construir una empresa que prospere sin depender de expandirse año tras año?

Los modelos de negocio permanentes proponen una respuesta concreta. En lugar de maximizar la extracción y el consumo, priorizan la regeneración de materiales, la durabilidad de los productos y la estabilidad de los equipos de trabajo. No se trata de crecer menos, sino de crecer mejor: con cadenas de suministro locales, sistemas de producción que cierran ciclos y relaciones comerciales basadas en la confianza, no en la presión por vender más.

Un ejemplo claro son las cooperativas de reciclaje en el Gran Buenos Aires, que han pasado de ser informales a integrarse en cadenas de valor formales sin perder su estructura horizontal. Otro caso son las bodegas mendocinas que reutilizan residuos orgánicos para generar energía y abono, reduciendo costos fijos y dependencia externa. Estos modelos no son utópicos: ya existen, funcionan y demuestran que la permanencia puede ser más rentable que la expansión desmedida.

Para una pyme o una organización del tercer sector, el primer paso suele ser identificar qué recursos se están desperdiciando y qué relaciones se pueden fortalecer sin necesidad de invertir en nuevo capital. A veces, el cambio más significativo no está en comprar maquinaria, sino en rediseñar un proceso o acordar con un proveedor local un sistema de devolución de envases.

Este artículo no ofrece una receta mágica, sino una invitación a revisar las métricas que usamos para medir el éxito. Quizás el próximo balance no debería mostrar solo ingresos, sino también cuánto material se reincorporó al ciclo productivo, cuántas personas mantuvieron su empleo estable y cuánta energía se ahorró. Esa es la contabilidad de un modelo permanente.

Publicado el 12 de marzo de 2025 · Categoría: Modelos de negocio · Artículo anterior · Artículo siguiente

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